Próxima edición : 20 de Abril de 2019 
 
Acto de gran cariño para la Orden, puesto que es de esta tradición de donde toma su nombre, a pasar que hace ya años se paso la organización del Acto al Ayuntamiento de Tudela, limitándose la Orden a lanzar los tradicionales balones para los “muetes”.

En la mañana del Sábado Santo, tiene lugar en Tudela la función del Volatín,escenificación de carácter religioso popular del ahorcamiento de Judas, es en la plaza de los Fueros o Nueva, la tradición dice que data este acto del siglo XVI, documentalmente se conoce como fecha de inicio el año 1732, donde se compraron materiales para la construcción.

Previamente se procede a leer un pequeño pregón por parte de algún personaje peculiar o famoso.
Posteriormente, se coloca el muñeco articulado de madera en su eje, disfrazado según la organización, por algún hecho llamativo.

Se procede a encender su enorme puro petardo, que tras explotar y destrozar sus ropajes con la explosión (esa es la idea) es zarandeado una y otra vez, hasta que lo que queda de su traje cae al suelo.., y lo que no cae, uno de los operarios del artilugio, lo rasga y lo arroja al suelo.

Una vez retirado el muñeco, el Volantín, del balcón se procede a arrojar cientos de balones a la plaza, donde una vez mas, los “niños” de entre 16 años y 40 años, situados estratégicamente, cerca de la casa del Reloj se disputan con empujones, manotazos, pisotones.. los citados regalos.

Los auténticos niños, tienen que conformarse en ver el espectáculo desde lejos, ya que sería peligroso meterse en el “frente” de batalla para disputarse las chucherías y balones que caen al suelo, algo que se critica desde siempre, pero la tradición es la tradición..¿o se puede cambiar?, de echo Luis M. Royo, en su pregón, pidió que dejaran a los auténticos niños coger los regalos, en vano.